Historia del Laicrimpo

   Contar nuestra historia es volver  a recordar,  es volver a pasa por el corazón  todas las vivencias  llenas de emociones. Contar nuestra historia  es ir al  baúl de los recuerdos, es ir a un espacio - tiempo  con una vibración  que solamente se puede  sentir cuando se vive.  Es ir a  revisar cajas,  desempolvar papelógrafos, fotos, cartas, invitaciones hechas a mano y enviadas por  correo postal y recibidas en estafetas, memorias escritas con máquinas de escribir, otras hechas a mano…Es volver a emocionarnos y revivir el proceso  de este movimiento que se atrevió a soñar que otra salud y otro mundo es posible.

   Recorrer nuestra historia desde el inicio de esta experiencia, inimaginada allá en el 1990,  nos permite sentirnos y ser parte del camino,  poder contemplar las huellas, las vivencias que va dejando la caminata y disfrutar agradecidos de la magia y del asombro de ser parte de la construcción  de este nuevo paradigma donde el centro es la VIDA: 

   Al contar la historia, descubrimos cinco momentos:

  • El primer momento, “Los inicios”, desde el 1ro. al 5to. encuentro, donde se fueron dando los primeros pasos, desde el ver la realidad de salud,  hasta poder escribir todes juntes, y después de una larga reflexión,  las líneas de trabajo hacia un proyecto de salud popular.
  • El segundo momento, desde el 6to al 9no encuentro, “La identidad”, donde estas líneas de trabajo, fueron las semillas que abonadas y regadas se afianzaron a partir de compartir  y profundizar  el concepto de salud desde la salud, salud de los ecosistemas y la salud en manos de la comunidad.
  • El tercer momento, del 10mo. al 13ro. encuentro, donde nos percibimos como una red saludable que contiene, que da afecto, que es solidaria, autogestionaria. Una red que es y transmite “alegremia”. Una red que se va entretejiendo, formando una “Red de Redes”, de personas, instituciones, organizaciones, provincias, países.
  • El cuarto momento, desde el 14to al 19no. Encuentro, donde vivenciamos cada vez más la "Biodiversidad" de personas, de plantas, de prácticas, de culturas, de saberes…De encontrarnos en la dimensión planetaria, en sintonía con el cosmos. Siendo vida dentro de la vida.
  •  El 5to momento, al decir de los mayas, luego de 20 años nace un nuevo ciclo, es el que estamos viviendo, el ciclo del Buen Vivir, camino hacia  “La tierra sin males”

                                                        

I Encuentro
Descripción

Se realiza en 1990 en Posadas - Misiones, bajo el lema “¿Para qué nos juntamos?”  los días del 23 al 25 de noviembre del mismo año,  donde se reúnen veinticinco hermanas, pertenecientes a CRIMPO (Comunidades religiosas insertas en medios populares)  para discutir sobre el sistema de salud y sus propias experiencias de trabajo en relación a  la salud. Van definiendo “líneas de acción” entre las que surge la necesidad de espacios de encuentros todos los años.

Los objetivos de este encuentro fueron:

  • Compartir, descubrir, reflexionar y discernir los valores de vida que tiene el pueblo, desde su sabiduría y experiencia.
  • Compartir nuestras experiencias de servicio al pueblo pobre en el campo de la salud.
  • Clarificar nuestra misión profética.

 Los principales ejes temáticos abordados fueron: La Realidad de la Salud en el país y en el NEA. Sistema de Salud. Experiencias en actividades relacionadas con Salud.

En este primer encuentro se trabaja con la metodología del Ver - Juzgar – Actuar- Revisar – Celebrar.

Luego de ver  la realidad, se concluye que la salud, en definitiva la vida está en terapia intensiva. El pueblo pobre inmerso en el círculo vicioso de la pobreza, muchas familias, con  necesidades básicas insatisfechas, sin recursos  para salir de este círculo. Pobreza que genera hambre, la pobreza y el hambre que generan enfermedad.

Por otro lado, el sistema de salud, centrado en la enfermedad, ajeno a las necesidades de las personas y las comunidades, sin respuestas. La enfermedad se transformaba en la propia causa y consecuencia de la pobreza y el hambre.

El juzgar, reconoce  al “dios mercado”, como la causa principal de esa realidad, al sistema de salud como una de las  herramientas del mercado para el justificar el sacrificio del pueblo. Esto se visualiza claramente en la relación médico - paciente.

El primero que detenta la idea de un saber absoluto, omnipotente, con alto nivel de discriminación, utilizando un lenguaje que no es comprensible en la atención cotidiana, sin mostrar alternativas al sistema hegemónico.

Por otro lado, el paciente con su saber propio, se ubica en esta relación desde un lugar de sumisión ante el cual queda indefenso frente a las decisiones que debe tomar para su propio bienestar.

En medio de esta relación asimétrica, se encuentra el promotor de salud, quien podría mediar para que no se trate de una relación de dominación de uno sobre otro, sino que se establezca un común acuerdo para la atención de la salud.

Actuar, a partir de la realidad, con una tensión entre un sistema de muerte y la utopía de alcanzar un nivel de vida saludable para toda la población.

En este sentido, se reconocen que existen dos caminos a transitar: la denuncia de todo lo que oprime al pueblo - misión profética-  y por otro lado el anuncio del Dios de la vida, a través de transfigurar lo ordinario, revitalizar lo masacrado y reconciliar lo discriminado -mística cristiana-

A partir de esto, se analiza la necesidad de articular inter-sectorialmente diócesis, provincias, otros sectores, región, país, de manera de trabajar mancomunadamente.

Se plantean como propuestas:

  • Generar recursos propios
  • Recuperar la sabiduría popular
  • Educación para la salud
  • Elaborar material de educación popular
  • Recoger datos estadísticos
  • Que la gente tenga un reconocimiento de sus derechos
  • Interpelar personas, instituciones, sistemas y situaciones, con un proyecto comunitario y una relación fraterna entre médico – paciente.